domingo, 2 de junio de 2013

CAPÍTULO 13



CAPÍTULO 13 - besos


 -Vamos, si quieres, que yo lo se- sonrió.
-Esté bien, pequeño, como el de antes. –Dije tímida. Él sonrió y eso hizo que yo hiciera igual. No se como entre sonrisa y sonrisa, cada vez más acabamos los dos riendo a lo que yo sin pensármelo dos voces, me decidí y me acerqué para darle un pequeño pico. Así callándole la risa. Sentí sus labios pero por medio segundo, me separé rápido, aunque sabía que por dentro no quería que nunca terminara. Pero el siguió mi movimiento y volvió a besarme. No me lo esperaba y fue algo chocante. Me cogió la cintura con una mano y la otra la dejó acariciándome el pelo, donde ya la tenía desde hace un rato.  ME sentía libre con todo, pero sobre todo, conmigo misma, y eso me gustaba. Al poco rato separé nuestros labios, cosa que creo que me arrepentiré durante toda mi vida. –No me lo esperaba- dije aún algo plasmada.
-Ni yo lo de antes- dijo sonriendo y intentando volver a besarme pero, sonreí, de manera que me dio un pequeño beso en los labios mientras estos formaban mi asquerosa sonrisa.
-¿No era uno pequeñito?- dije algo indignada.
-Reconoce que te ha gustado- dijo mirándome.
-Sisi, pero tengo sueño- buenas noches- me giré dándole la espalada. Me abrazó de nuevo, haciendo que me sintiera así más segura, pero en el instante en que sentí su piel en mi espalda, mi cuerpo se estremeció haciendo así que de mi saliera un escalofrío. Noté como Harry sonreí y yo hice igual, aunque no sabía ni porqué.
-Buenas noches- dijo con esa voz suave y dándome un beso en el cuelo, y después otro. A los pocos segundos otro y otro.
-Harry, para- dije seria y respirando hondo. La verdad es que me gustaba demasiado. No controlaba mis sentimientos en ese momento, la piel se me erizaba cada instante que oía la respiración de Harry cerca de mi, un escalofrío pasaba por mi cuerpo. La piel se me tensaba y sentía como la sangre corría por mis venas a mil kilómetros hora. Sentí otro beso y luego se separó más de mi.
-¿Por qué?- dijo en un susurró con esa voz sensual que solo sabía poner cuando quería. Volví a sentir que se acercaba a mí y volvía a besar mi cuello, lentamente. No podía más, estos besos me podían. No podía parar de sonreír pero no quería mostrarle esta sonrisa a Harry. –Se que te gusta- dicho esto me cogió con más fuerza la cadera para así girarme mirando hacia él. Pero la fuerza de su brazo fue apoyada en una de las heridas, o  puede que dos.
-Au- me quejé de dolor. Intenté no hacerlo, pero me dolía bastante.
-Lo… lo siento- se disculpó quitando la mano de mis heridas lo más rápido posible. Quitó la sábana que nos tapaba, dejando así mis piernas al descubierto. Cogió mi camiseta y la subió con cuidado para así poder ver mi herida. –No quiero que hagas esto- dijo mirando mis heridas. Yo no hice nada, simplemente me encogió de hombros. –Elia-respiró hondo- por favor- miró mis heridas  luego su mirada se dirigió a mis ojos- prométeme que… que no lo volverás a hacer- dijo acariciándome esta vez la cadera, ese pequeño espacio dónde no habían heridas.
-No se Harry…- le miré y una pequeña sonrisa se esbozó en mi cara- si me prometes que me vas a ayudar a llevar todo esto. Dije cogiendo su mano y llevándola a mi cuello. Él me miró extrañado.
-¿El qué?- preguntó
-Esta vida- respiré- ¿hay trato?- pregunté con esa medio sonrisa.
-Sí- asintió- Su mano seguía en mi cuello y poco a poco con esta fue acercando mi cuerpo al suyo y finalmente me besó.  Dio mío. Sus labios. Cerré los ojos y lo sentía pero aún no lo creía. ¿Cómo era posible que fuera Harry Styles? Me preguntaba a mí misma, cuando empecé a llorar.
-Ey- dijo Harry al percatarse de que estaba llorando- ¿Qué pasa?- esta vez sus manos cogían mi cara y con su dedo gordo trató de secar mis lágrimas.
-Nada- intenté disimular pero el me miró penetrante. – Que eres tu joder- intenté no llorar- que eres Harry Styles, que he soñado con esto, pero nunca pensé que pasaría algo así- respiré hondo- no se, que es raro que no…- me interrumpió con otro de sus besos. Yo ya no podía más.
-Pues créelo- dijo susurrando rozando aún mis labios. Sonreí y me volvía a acomodar encima de el.
-Ven aquí- me cogió con cuidado y me volvió a besar. Me encantaba, libremente podía besar esos labios. Oí algo y me separé de Harry inmediatamente. Miré y al verlo me morí de vergüenza. Eran Liam y Franci, acababan de llegar de estar un rato solos, en el balcón y bueno… nos habían visto.  Empecé a reír y me metí debajo la manta. La verdad no me podía ver pero seguro que mi color de piel era más rojo que un tomate.
-Te siguen viendo- dijo Harry intentando que saliera de allí abajo. Reí y poco a poco me empecé a destapar.
-¿Qué hacíais?- preguntó Franci con su tono juguetón.
-Vamos, ya lo has visto…-dije intentando ocultar mi vergüenza.
-Nos lo contaréis todo tarde o temprano- habló Liam acomodándose en el colchón. Después Franci hizo lo mismo y los dos nos miraban esperando respuestas.-Pero…- volvió a hablar Liam- ¿estáis juntos o algo?- preguntó.
-No- dije yo.
-Puede- dijo Harry a la vez que yo.
-Bueno… aquí hay algo- habló Franci sonriendo.
-Bah, me voy a dormir, estoy muerta de sueño- hablé.
-Entonces mañana hablamos- Dijo Franci.
Me giré dándole la espalda a Harry y éste me abrazaba muy suavemente la cader con una mano y con la otra me acariciaba el pelo. Me sentía mien. De vez en cuanto me daba suaves besos en el cuello, oía voces, eran ellos que aún hablaban pero yo no era consciente. La verdad que me había encariñado mucho con Harry. Demasiado, no quería que se fuera. Al pensar eso sentí que una lágrima caía por mi rostro pero no le di importancia y aunque mis ojos estaban cerrados. Me dormí con esas voces de fondo, con esas voces que no quería dejar de oír nunca.

**

-¡Despiértate!- oí esa voz, a la que odiaba chillando