CAPÍTULO
13 - besos
-Vamos, si quieres, que yo lo se- sonrió.
-Esté
bien, pequeño, como el de antes. –Dije tímida. Él sonrió y eso hizo que yo
hiciera igual. No se como entre sonrisa y sonrisa, cada vez más acabamos los
dos riendo a lo que yo sin pensármelo dos voces, me decidí y me acerqué para darle
un pequeño pico. Así callándole la risa. Sentí sus labios pero por medio
segundo, me separé rápido, aunque sabía que por dentro no quería que nunca
terminara. Pero el siguió mi movimiento y volvió a besarme. No me lo esperaba y
fue algo chocante. Me cogió la cintura con una mano y la otra la dejó
acariciándome el pelo, donde ya la tenía desde hace un rato. ME sentía libre con todo, pero sobre todo,
conmigo misma, y eso me gustaba. Al poco rato separé nuestros labios, cosa que
creo que me arrepentiré durante toda mi vida. –No me lo esperaba- dije aún algo
plasmada.
-Ni yo
lo de antes- dijo sonriendo y intentando volver a besarme pero, sonreí, de
manera que me dio un pequeño beso en los labios mientras estos formaban mi
asquerosa sonrisa.
-¿No
era uno pequeñito?- dije algo indignada.
-Reconoce
que te ha gustado- dijo mirándome.
-Sisi,
pero tengo sueño- buenas noches- me giré dándole la espalada. Me abrazó de
nuevo, haciendo que me sintiera así más segura, pero en el instante en que
sentí su piel en mi espalda, mi cuerpo se estremeció haciendo así que de mi
saliera un escalofrío. Noté como Harry sonreí y yo hice igual, aunque no sabía
ni porqué.
-Buenas
noches- dijo con esa voz suave y dándome un beso en el cuelo, y después otro. A
los pocos segundos otro y otro.
-Harry,
para- dije seria y respirando hondo. La verdad es que me gustaba demasiado. No
controlaba mis sentimientos en ese momento, la piel se me erizaba cada instante
que oía la respiración de Harry cerca de mi, un escalofrío pasaba por mi
cuerpo. La piel se me tensaba y sentía como la sangre corría por mis venas a
mil kilómetros hora. Sentí otro beso y luego se separó más de mi.
-¿Por
qué?- dijo en un susurró con esa voz sensual que solo sabía poner cuando
quería. Volví a sentir que se acercaba a mí y volvía a besar mi cuello, lentamente.
No podía más, estos besos me podían. No podía parar de sonreír pero no quería
mostrarle esta sonrisa a Harry. –Se que te gusta- dicho esto me cogió con más
fuerza la cadera para así girarme mirando hacia él. Pero la fuerza de su brazo
fue apoyada en una de las heridas, o
puede que dos.
-Au- me quejé de dolor. Intenté no hacerlo, pero me dolía bastante.
-Lo… lo
siento- se disculpó quitando la mano de mis heridas lo más rápido posible.
Quitó la sábana que nos tapaba, dejando así mis piernas al descubierto. Cogió
mi camiseta y la subió con cuidado para así poder ver mi herida. –No quiero que
hagas esto- dijo mirando mis heridas. Yo no hice nada, simplemente me encogió
de hombros. –Elia-respiró hondo- por favor- miró mis heridas luego su mirada se dirigió a mis ojos-
prométeme que… que no lo volverás a hacer- dijo acariciándome esta vez la
cadera, ese pequeño espacio dónde no habían heridas.
-No se
Harry…- le miré y una pequeña sonrisa se esbozó en mi cara- si me prometes que
me vas a ayudar a llevar todo esto. Dije cogiendo su mano y llevándola a mi
cuello. Él me miró extrañado.
-¿El
qué?- preguntó
-Esta
vida- respiré- ¿hay trato?- pregunté con esa medio sonrisa.
-Sí-
asintió- Su mano seguía en mi cuello y poco a poco con esta fue acercando mi
cuerpo al suyo y finalmente me besó. Dio
mío. Sus labios. Cerré los ojos y lo sentía pero aún no lo creía. ¿Cómo era
posible que fuera Harry Styles? Me preguntaba a mí misma, cuando empecé a
llorar.
-Ey-
dijo Harry al percatarse de que estaba llorando- ¿Qué pasa?- esta vez sus manos
cogían mi cara y con su dedo gordo trató de secar mis lágrimas.
-Nada-
intenté disimular pero el me miró penetrante. – Que eres tu joder- intenté no
llorar- que eres Harry Styles, que he soñado con esto, pero nunca pensé que
pasaría algo así- respiré hondo- no se, que es raro que no…- me interrumpió con
otro de sus besos. Yo ya no podía más.
-Pues créelo-
dijo susurrando rozando aún mis labios. Sonreí y me volvía a acomodar encima de
el.
-Ven
aquí- me cogió con cuidado y me volvió a besar. Me encantaba, libremente podía
besar esos labios. Oí algo y me separé de Harry inmediatamente. Miré y al verlo
me morí de vergüenza. Eran Liam y Franci, acababan de llegar de estar un rato
solos, en el balcón y bueno… nos habían visto. Empecé a reír y me metí debajo la manta. La
verdad no me podía ver pero seguro que mi color de piel era más rojo que un
tomate.
-Te
siguen viendo- dijo Harry intentando que saliera de allí abajo. Reí y poco a
poco me empecé a destapar.
-¿Qué hacíais?-
preguntó Franci con su tono juguetón.
-Vamos,
ya lo has visto…-dije intentando ocultar mi vergüenza.
-Nos lo
contaréis todo tarde o temprano- habló Liam acomodándose en el colchón. Después
Franci hizo lo mismo y los dos nos miraban esperando respuestas.-Pero…- volvió
a hablar Liam- ¿estáis juntos o algo?- preguntó.
-No-
dije yo.
-Puede-
dijo Harry a la vez que yo.
-Bueno…
aquí hay algo- habló Franci sonriendo.
-Bah,
me voy a dormir, estoy muerta de sueño- hablé.
-Entonces
mañana hablamos- Dijo Franci.
Me giré
dándole la espalda a Harry y éste me abrazaba muy suavemente la cader con una
mano y con la otra me acariciaba el pelo. Me sentía mien. De vez en cuanto me
daba suaves besos en el cuello, oía voces, eran ellos que aún hablaban pero yo
no era consciente. La verdad que me había encariñado mucho con Harry. Demasiado,
no quería que se fuera. Al pensar eso sentí que una lágrima caía por mi rostro
pero no le di importancia y aunque mis ojos estaban cerrados. Me dormí con esas
voces de fondo, con esas voces que no quería dejar de oír nunca.
**
-¡Despiértate!-
oí esa voz, a la que odiaba chillando